

23 de abril de 2005
Salió espejos.uy
Mi nueva novela espejos.uy, (les conté
algo sobre ella anteriormente aquí) ya se encuentra en librerías. Los lectores
de las anteriores novelas publicadas por Trilce pueden ganar un ejemplar gratis enviando un comentario, opinión o
anécdota sobre su experiencia de lectura.
Para
participar en el sorteo (hasta el 10/5/05) y por la habitual promoción para
docentes de Literatura e Idioma Español (hasta el 31/5/05) comunicarse con Trilce
al 412 7662 o a trilce@trilce.com.uy.
Primer Premio “Los Niños del
Mercosur”
El pasado 15 de marzo recibí la noticia
por parte de los organizadores del este concurso (Editorial Comunicarte,
Córdoba, Argentina) de que había ganado este premio con mi cuento “Alarma
roja”. Este será publicado próximamente y presentado en la Feria del Libro de
Córdoba en el mes de setiembre.
El segundo premio lo obtuvo la
brasileña Fatima Reis por su cuento “O menino que queria chorar estrelas”
y el tercero Ángeles Durini (nacida en
Uruguay, residente en Argentina) por “Mientras el lobo”.
Al concurso fueron presentados 285
cuentos provenientes de los ocho países miembros, asociados u observadores del
Mercosur. El jurado estuvo integrado por María Teresa Andruetto, Terezinha
Juraci Machado da Silva y Karina Fraccarolli.
La entrega de premios tendrá lugar
en el mes de julio en la Feria del Libro Infantil y Juvenil de Buenos Aires y
la presentación de los libros se realizará en la Feria del Libro de Córdoba en
el mes de setiembre. Alarma roja será presentado también en la Feria
Internacional del Libro (LA.T.U., Montevideo).
Organizada por la Cámara Uruguaya del Libro
y la sección uruguaya de IBBY se realizará -como ya es habitual- en el Atrio de
la Intendencia Municipal de Montevideo, del 9 al 15 de mayo de 2005.
Para leer con la leche
Libros y leche –dos necesidades básicas
para que nuestros niños crezcan sanos y felices- llegan juntos en la promoción “ConaproLeé”
que han desarrollado Conaprole y Alfaguara Infantil.
Con
diez “piquitos” de bolsa de leche fresca más $15 puede canjearse uno de los seis
libros de autores uruguayos (cinco de cuentos, uno de canciones). De cada uno de
estos títulos se hicieron 50.000 ejemplares, totalizándose por lo tanto 300.000
libros, número récord en nuestro país que permitirá el acceso a libros
divertidos, coloridos y disfrutables a cada niño, a cada niña, a cada familia y
escuela de cada rincón del país.
Los
títulos y autores son:
¡Huákala a los miedos! – Sergio López Suárez
Julieta, ¿qué plantaste? – Susana Olaondo
Con los pájaros pintados – Julio Brum
Un resfrío como hay pocos –
Magdalena Helguera
Una tía rompible – Roy Berocay
La noche en que la luna se resfrió – Helen Velando
10 de
febrero de 2005
Se viene otra novela...
Para
el próximo mes de marzo Trilce
se apresta a entregar a librerías mi novela
espejos.uy,
la cuarta de mi autoría que publicará esta
editorial. (Las anteriores son Como un volcán, Siempre la misma egoísta
y Planeta Monstruo.)
Escrita
entre el 2002 y el 2003, creo que resultará de especial interés para
fanáticos/as del chateo, del correo electrónico y de todo lo relativo a la
comunicación, la creación de amigos y de mundos a través de la Red; para quienes andan buscando caminos vocacional o
laboralmente; para los/las que han tenido –o piensan que tendrán- que irse de
su país (de este -Uruguay, Latinoamérica- o de cualquier otro) y para
aquellos/as que extrañan a quienes se fueron.
También para quienes hayan leído (con gusto, obviamente) mis novelas
anteriores y para padres/madres,
abuelos/as, docentes y otros adultos con adolescentes y jóvenes en las
cercanías o que sin ser nada de eso no desdeñen su compañía, sus intereses, sus
preocupaciones ni las historias que los involucran.
Especialmente
recomendada para jóvenes o “adolescentes grandes”, calculo que tal vez a partir
de 14 ó 15 años (espero que sin límite superior de edad), aunque eso es siempre
difícil de calcular. (Muchos chicos y chicas
con cierta experiencia lectora, más aun si se trata de “lectores
compulsivos”, suelen “prenderse” de libros que objetivamente parecerían para
lectores de más edad, especialmente si por sus temas éstos tocan sus centros de
interés. Pero ¡cuidado!: eso no ocurre con todos los chicos/as ni con todos los
libros y siempre hay que evitar imponerle a alguien un libro para el que tal
vez no esté aún maduro/a, por más inteligente y ratón de biblioteca que sea. Si
le deja un libro a mano y él/ella lo lee, es que su hijo/a, nieto/a o alumno/a
o lo que sea estaba preparado/a para ese libro, pero si no lo lee, déjelo/a en
paz y no lo trate de infantil, de vago/a, de fracasado/a de dilapidador/a del
patrimonio familiar o liceal -¡con lo caros que están los libros!- o de algo
todavía peor. Así no se hacen ni se mantienen lectores.)
Por
más información consultar con Editorial Trilce:
Durazno 1888, Montevideo, 11200,
Montevideo, Uruguay, Tel y Fax (5982) 412 7722 y 412 7662
trilce@trilce.com.uy, www.trilce.com.uy
Libros en la playa
Este
verano, la Playa Malvín ha sido declarada “Playa de los Niños” por la
Intendencia Municipal de Montevideo.
Se han construido allí unos preciosos juegos de madera y diversas
instituciones y empresas aportan actividades recreativas y culturales tan
gratuitas como el disfrute del agua, el sol (siempre con cuidado) y la arena,
para que, más que nunca, la ida a la playa se transforme en una verdadera
fiesta.
Entre
tantas ideas fantásticas y creativas, una de las más exitosas y sorprendentes
–la gente no puede creer que no le cobren ni intenten venderle nada a cambio
del servicio- es la instalación de una Biblioteca por parte de la Editorial Santillana.
Bajo
un techado de troncos y palmas que es una verdadera preciosura (solo le
faltaría subirse a un árbol para “robar cámara” lindamente en esta página), en
estantes no muy altos acordes con la estatura de su público y mostrando sus coloridas
y tentadoras tapas, cerca de un centenar de ejemplares de unos setenta títulos, casi todos de autores
uruguayos, esperan a quienes quieran sentarse a leer allí nomás, a la sombrita
o al sol según se presente el tiempo (si querés, también te prestan una estera
para tirarte panza arriba o panza abajo a darte tu festín de páginas) y también a aquellos lectores que prefieran
pedir uno prestado para llevárselo un poquito más lejos, allá donde está la
abuela bajo la sombrilla (para eso dicha abuela, o en su defecto el adulto que
acompañe, tiene que tener a mano su documento de identidad) y disfrutar en
familia o en privado el suculento banquete. (Porque al terminar un libro se
puede pedir otro, y otro, y otro y otro más -incluyendo uno para la abuela o similar:
también hay algunos títulos “para grandes”, que allí no se discrimina a nadie,
faltaba más-... y así hasta que llega la hora de guardarlos hasta el día
siguiente.)
Esta
inusual biblioteca se inauguró el pasado 6 de enero con la presencia del grupo
de teatro L’Arcaza y continuará funcionando hasta fines de febrero, de martes a
domingo inclusive, (siempre que el tiempo ayude) de 16 a 20 horas, con la
amable atención de Marcelo.
Durante
todo el mes de enero en Malvín, la “Playa
de los niños”, los integrantes del grupo “Pintó Pintar” (Programa de
Adolescentes, I.M.M.) con todas las niñas y niños que quisieron acercarse a
participar del proyecto, estuvieron realizando un enorme mural de una cuadra de
largo sobre la pared de la rambla que da a la playa, que en Malvín debe tener
unos dos metros de alto.
El
jueves 27 varios escritores e ilustradores estuvimos allí, dando una mano en un
sector de este mural que está dedicado a los libros, por lo cual muchos de los
jóvenes artistas se inspiraron en nuestros personajes para sus realizaciones.
(Apenas llegué me topé con un gran Señor Nariguetti, el de Un resfrío como hay pocos,
que era una maravilla, con su nariz roja y sus bigotazos: junto a él, con
Alfredo Soderguit, su ilustrador, todavía patitiesos y emocionados los dos por
el descubrimiento, nos hicieron una nota para Chicos del Sur, programa
del Canal 5 (tveo) en el que puede
disfrutarse parte de toda esta diversión.) Pero eso no fue todo: también
tuvimos que agarrar pincel y pintura para aportar a la causa algo un poco más
concreto que la emoción y el asombro: en mi caso, el blanco para patas, caras y
orejas de dos preciosos conejos.
Con
esta actividad la editorial Santillana inició oficialmente los festejos de los
diez años de Alfaguara Infantil-Juvenil en nuestro país, que se cumplen este
año.
Como
decía, el festejo “oficial” del cumpleaños comenzó el 27 de enero. Sin embargo,
ya en diciembre en Santillana empezaron a tirar la editorial por la ventana al
anunciarnos el primer (y espectacular) regalo: a partir del 1º de enero, la
colección Infantil-Juvenil de Alfaguara Uruguay (que con diez años ya viene pegando
el estirón de la pubertad y todo le queda chico), tendría su propia editora
“exclusiva”. Ella es Virginia Sandro, entusiasta promotora de la lectura y los
libros para niños en general desde hace unos cuantos años, y de los de esta
editorial en particular desde hace algunos menos, quien en los últimos tiempos
tuvo además bajo su responsabilidad la edición de de las Alfaguías
-publicación sobre LIJ que dio a conocer en 2004 sus dos primeros números-,
estuvo ayudando en la lectura y selección de originales para publicar y
desempeñó con igual eficiencia un montón de tareas chiquitas de esas que
contribuyen al trabajo de un buen equipo.
Las autoras y autores, encantados. Y Ana Inés Casenave -hasta el momento editora “para toda tarea”: Alfaguara, Alfaguara Infantil, Taurus, Aguilar, etc. etc.-, algo aliviada de tanto peso. (Especialmente al librarse de nosotros, los autores “infantiles”, que como todo el mundo sabe damos mucho trabajo con nuestros libritos flacos y llenos de dibujos, y si no pregúntenle al amigo e “ilustrautor” Sergio López. No como los que escriben esos libros gordos para adultos, que esos sí son personas serias, respetables y juiciosas).
A
Virginia, entonces, felicitaciones (y que te sea leve). Y a Ana Inés, gracias
por todo.
IBBY Uruguay viaja a Holanda.
Los integrantes de la sección holandesa de
IBBY, interesados en nuestros proyectos y ante todo solidarios y generosos,
decidieron hace un tiempo apoyar el trabajo de IBBY Uruguay. (Para empezar, nos
ayudaron con la cuota anual, siempre demasiado pesada para nuestro tamaño y el
de nuestro bolsillo. Ahora estamos al día, lo cual nos permite, entre otras
cosas, presentar nuestros candidatos a la Lista de Honor –para libros- y al
Premio Asahi para proyectos, para el cual hace tiempo vengo mocionando al Grupo
Cerro Largo de Promoción de la Lectura. Vamos a ver si concretamos algo de
eso.)
Tras
un amplio intercambio mediante el correo electrónico, y para conocer mejor
nuestra realidad, a fines del año pasado los amigos holandeses invitaron a
alguien de nosotros a visitarlos en su país. La elegida fue Graciela Risotto,
en primer lugar por la eficiencia con que viene hace tiempo cumpliendo sus
tareas de secretaria -y no quiero
entrar en detalles, pero sí que ha tenido trabajo- lo cual le permite conocer
como pocos el funcionamiento de la organización, y en segundo lugar porque es
la única que además de nuestro bello idioma domina el inglés y el alemán,
motivo no menor cuando se trata de ir a comunicarse tan lejos.
Estaremos
entonces muy bien representados, por ella y por toda la documentación sobre nuestro país y sobre el trabajo de
nuestra sección que ha venido recopilando, ordenando y traduciendo. (Con
decirle nomás que parece que se leyó y resumió todo mi A salto de sapo: Narrativa
uruguaya para niños, con sus 247 paginitas de 16 x 23 todas llenas de
palabras. Si eso no es proeza...) Por supuesto que también lleva libros en vivo
y en directo: con el aporte de autores/as y de algunas editoriales –Trilce,
Alfaguara y Fin de Siglo, por ahora- hemos juntado una pequeña muestra
representativa de nuestra producción editorial actual que tanto nos
enorgullece. (Aunque no hay que dormirse sobre los laureles: todavía falta
mucho por hacer y lograr.) Mucha suerte, Graciela, del otro lado del océano.
Esto no debería estar aquí porque no es
propiamente una “noticia” -si se
entiende este término como novedad o información reciente-, pero como explico
en “Enlaces”, mientras no tengamos
pronta nuestra página de IBBY Uruguay, quise hacerle un lugarcito en algún
lado. Tal vez hubiera estado mejor en mi escritorio, allí donde van a parar todas las cosas que quiero guardar
pero que aún no tienen un lugar específico, pero como el “Escritorio” de mi
Casa del árbol tampoco está pronto, lo pongo acá, que igual hay espacio.
Como
también expliqué en “Enlaces”, se trata del texto de bienvenida que redacté
hace tres años para la página de IBBY Uruguay (que ya está adelantada y algún
día pondremos en marcha), donde se explica un poco quiénes somos y qué hace
nuestro grupo:
“¡Hola!
Te damos la bienvenida a la página de la sección uruguaya de IBBY.
Tal
vez hayas llegado hasta nuestra puerta sabiendo bien lo que estás buscando y ya
estarás salteando estas palabras para pasar y tomar asiento. Si es así,
esperamos que te sientas como en casa.
Si
por el contrario has llegado hasta aquí por pura curiosidad, casualidad o
accidente (tal vez porque algún pájaro
virtual se comió las migas que marcaban tu camino en la red), será mejor que
sepas algo acerca de lo que vas a encontrarte.
Nuestro
grupo está integrado por gente grande (eso dicen, al menos) totalmente
enamorada (entre otras cosas) de la literatura para chicos, convencida de que leer
y ser leído no solo es un derecho básico de todo niño o niña y de todo libro,
sino que este encuentro puede brindar a sus participantes algunos de los
momentos de más profunda felicidad.
Los
integrantes de Ibby Uruguay nos reunimos en distintos lugares del país, organizamos actividades y nos comunicamos
con otros grupos de diversas partes del mundo. Algunos de nosotros hacemos
libros, otros nos rodeamos de ellos para cuidarlos amorosamente, para hacerlos
llegar a otras personas o para leerlos y estudiarlos y ayudar a que cada vez
sean más y mejores los libros que nazcan en estas tierras o lleguen hasta
ellas. Especialistas en libros o en
niños, o simples fanáticos locos de esos que creen (como todos los demás) que
los buenos libros para niños y adolescentes son los que pueden gustarle a
cualquiera –aun a un lector ya crecidito, sin necesidad de que este sea un
pavote inmaduro– lo que casi todos hacemos con el mayor entusiasmo es
dedicarnos a atrapar lectores en los lugares donde los más jóvenes suelen vivir,
reunirse o pasar de vez en cuando: jardines, escuelas y liceos, bibliotecas,
librerías, clubes, ferias ¡e incluso en sus propias casas, desde la radio, la
tele, o la upa acogedora!
Por
último, cumplimos con la honesta obligación de advertirte: el entusiasmo es
contagioso y la actividad de alto riesgo. (Los niños y adolescentes son bichos
peligrosos, y los libros también.) Si te decidís a entrar aquí, como a Hansel y
Gretel, es posible que te cueste mucho volver a salir.
Si te animás, ¡adelante! Ahora sí, estás en
tu casa.”
Como
allá hacia comienzos del 2002 era de verse que todavía faltaba un tiempo para
que este texto llegara a cumplir el destino que le dio origen, utilizamos parte
de él en los folletos titulados “¿Qué es IBBY?” –del otro lado incluían juegos
basados en libros uruguayos– que entregamos en mayo en la Segunda Feria del Libro Infantil y Juvenil que se
desarrolló en el Atrio de la Intendencia Municipal de Montevideo.
Esta
Feria, que ya se ha hecho clásica en nuestra Capital al reiterarse año a año en
similar fecha e igual lugar, ha sido uno de los logros más importantes de IBBY
Uruguay en el último lustro. Su primera edición, organizada por IBBY Uruguay
con apoyo de UNICEF y de otras instituciones y empresas, la participación de las
Bibliotecas Municipales Infantiles, embellecida y jerarquizada por una
exposición de obras originales de ilustradoras e ilustradores uruguayos, se
realizó entre el 7 y el 11 de mayo de 2001, simultáneamente con el Tercer
Encuentro de Literatura Infantil “En el
sur también contamos” que tuvo lugar los días 11 y 12 del mismo mes. La
respuesta del público resultó excelente:
miles de niñas y niños, adolescentes y adultos interesados en la LIJ
visitaron esta Feria que fue una cosa espectacular, una verdadera sorpresa para
muchos que no podían creer que pudiera hacerse algo así casi sin plata, con tan
poca gente, a puro pulmón.
Al
año siguiente se incorporó a la organización la Cámara Uruguaya del Libro, cuya
presencia ya ha pasado a ser habitual. Para esa segunda edición (mayo de 2002)
la contribución de UNICEF se materializó, entre otras cosas, en la publicación
de un pequeño Catálogo de las obras de autores uruguayos presentes en la Feria, que se llevaron de regalo todas
las niñas y niños asistentes. Colorido, de papel brillante, con la imagen del
excelente afiche que, al igual que el primer año (y siempre en forma honoraria)
había creado Verónica Leite... en fin: una cosa linda y bien hecha como ellos y
ellas se merecen. (Nosotros no creemos en eso de que como son chicos, e igual
lo van a romper, para qué...) Y para completar el paquete, les entregamos los
folletos de los que ya le hablé con los juegos del otro lado, ideados por quien
les habla y con el aporte (también honorario, faltaba más) del diseño gráfico
de mi amiga Teresa Zunino, la ilustradora de las tapas de mis tres novelas
publicadas por Trilce, quien no es de Ibby pero igual se dejó entusiasmar por
el proyecto. (Prometo copiar algún día aquí alguno de esos juegos con sus
correspondientes soluciones, probablemente la grilla o crucigrama “Libros de
acá”, que se completaba con los títulos de once libros para niños/as grandes y
adolescentes, y por el cual alguna maestra protestó porque ni ella misma logró
resolverlo.)
Ya
para el 2003 la cosa venía brava y la Feria casi no sale. La mayoría de los
miembros de IBBY, apabullados por la brusca devaluación, los tremendos aumentos
de precios, el cierre de bancos, la desocupación, el desbande de compatriotas
hacia otras tierras y todo lo demás, no estábamos en condiciones de meternos en
ese baile, o sea, de comprometernos en cuerpo y alma en una tarea hercúlea como
es sacar adelante un evento de esa índole con tan pocos recursos. La Cámara del Libro asumió entonces la
organización, y nosotros apoyamos –mucho diálogo mediante-, haciéndonos cargo
de un espacio –cruza de plaza con stand- en el que informamos, expusimos
ilustraciones, afiches y fotos y realizamos las habituales actividades de
animación a la lectura, e invitando a toda la gente que habitualmente participa
en las cosas de IBBY, las celebra, apoya y difunde. Aunque todo fue más modesto
–casi de economía de guerra, lo cual no extrañó a nadie-, aunque ya no hubo
catálogo ni juegos impresos y el afiche y programa redujeron su tamaño y número
de tintas de impresión (de cuatro a una), la Feria estuvo ahí, por tercera vez,
llena de libros, de niños y niñas, de docentes, de padres, madres y abuelos, de
escritores, ilustradores y cuentacuentos, aportando su cuota de alegría y
esperanza en medio de la catástrofe. El
peso de este milagro recayó más que nada en dos espaldas femeninas: la de
Graciela Risotto, de quien ya hablé antes, quien coordinó todo lo de IBBY, dio
ánimos, estuvo allí al pie del cañón mientras los demás íbamos y veníamos de a
ratos y relató el evento por mail cada noche, y la de Cristina Rodríguez,
Gerente de la Cámara, cuyo lamentable fallecimiento unos meses después (enero
de 2004) le da un significado muy especial al recuerdo de su presencia –activa,
atenta, positiva y dispuesta a solucionar entuertos– en este especial evento.
El
año pasado (2004), no salvados del hundimiento pero ya hechos al bamboleo del
barco y a estar sacando agua con el tarrito (mal pero acostumbráos, diría Inodoro
Pereyra, el de Fontanarrosa), los de Ibby volvimos al ruedo, en equipo con la
gente de la Cámara, en esto de organizar la Feria Infantil. Y vamos camino a la
quinta, ahora, en el 2005...
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